El pasado mes de agosto, nos decidimos a conocer un edificio increíble ubicado en una vecina comuna.

Había escuchado del «cómo» era la Maestranza de San Bernardo, pero la imaginación se queda corta al encontrarse con ese tremendo espacio con columnas, vigas, luz que se cuela por el techo y por ventanas sin vidrios.

La experiencia es digna de repetir. Intentar dimensionar los distintos trabajos que se realizaban en esa mega fábrica de trenes cuesta bastante. ¡Sería genial poder ver alguna foto de cómo era en los tiempos en que funcionaba!

En las fotos, aparece todo el sabor colombiano de Ale, y de Gema que aparte de participar en las fotos, estuvo tras el maquillaje.

En la asistencia, y grata compañía, estuvo también mi amigo Juan Espinoza y Yesenia García.

¡Fue una tarde muy entretenida! 😀

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